La empresa de vajilla y botellas Rigolleau echó a 100 empleados y ahora importará desde China
Escrito por PlayFM Tucumán el 22 abril, 2026
Luego de un 2025 marcado por el cierre de 22.000 empresas en todo el país, especialmente PyMEs, estos primeros meses sostienen una caída en el consumo que ya se siente, incluso, en las industrias más antiguas de la región. Es el caso de la empresa Rigolleau, que con 120 años de historia en la industria del vidrio, ahora importa vajilla de China, despidió a 100 trabajadores y redujo drásticamente la producción.
Todas estas decisiones se tomaron en el marco de una fuerte baja de consumo en el mercado interno, que a Rigolleau golpea especialmente ya que el 95% de su producción de botellas, frascos y otros envases para laboratorios y cervecerías, son para empresas nacionales.
“La compañía debe cambiar su modelo de negocio tradicional”, estableció la compañía en un informe que envió a inicios de febrero a la Comisión Nacional de Valores (CNV). Esto apunta, básicamente, a comenzar a importar productos con el fin de abaratar sus costos de producción. En otras palabras, a la empresa le es más barato comprar en Asia que fabricar en su planta de Berazategui. Las líneas vinculadas al consumo hogareño y a la vajilla pasarán a abastecerse íntegramente de productos importados.
Pero esto tiene consecuencias inmediatas en el funcionamiento diario de Rigolleau: Al 30 de noviembre de 2025, «acumuló un pasivo previsional de $700.837.252 y registró un resultado final negativo de $5.596 millones», detallan los informes. Ahora, Rigolleau funciona a un 60% de su capacidad operativa total luego de haber apagado uno de sus hornos industriales el año pasado. Y, en paralelo, despidió a unos 100 trabajadores. Sumado a esto, según datos de la compañía, las ventas al exterior registraron una baja interanual del 37,8%.
La producción vinculada a envases para el hogar es el sector más golpeado de la producción de Rigolleau, mientras que el rubro de abastecimiento a sectores farmacéutico y alimentario, mantiene una demanda más estable.
Nada parece auspicioso en el panorama de una empresa que fue fundada en 1882 y comenzó vendiendo papel y envases para tinta china. Al fundador de la pequeña empresa en esos comienzos, León Rigolleau, se le sumó su sobrino Gastón Fourvel Rigolleau, quien dio un empuje clave a la industria. Veinte años después de esos humildes comienzos, la empresa se trasladó en 1906 a Berazategui, en una fábrica ubicada en Lisandro de La Torre 1651, donde instaló el primer equipo automático para la fabricación de botellas de vidrio. «Esto produjo un importante cambio tanto económico como social para la zona, generando muchos puestos de trabajo y en pocos años se convierte en una ciudad industrial importante», relatan una línea de tiempo de la página de la empresa.
Pero esos tiempos quedaron lejos, y la situación ya venía complicándose mucho desde el año pasado. En junio, ante la negativa de la empresa de discutir una recomposición salarial, los trabajadores hicieron una protesta en la que remarcaban que cobraban lo mismo desde octubre del año anterior. En diciembre de 2024, unos 70 trabajadores eventuales no renovaron sus contratos, lo que fue la antesala de los despidos que siguieron.
La decisión de importar productos chinos marca un momento bisagra en la larga historia de esta empresa argentina. Es una decisión que recuerda a la estrategia adoptada por Lumilagro, que a fines de marzo despidió a 170 operarios, dejó de producir sus clásicos termos en Argentina y los comenzó a importar desde China. Lumilagro, que desde 1941 producía en el país y fue el principal del rubro con más de 300 empleados, ahora importa casi todo tras registrar una caída en sus ventas de 50% en los últimos dos años. Solo produce a nivel local una línea de termos y terceriza la fabricación del cuerpo plástico que recubre los de vidrio, que ya prácticamente no se consumen, porque se prefieren los de acero.